Para quienes amamos las cosas dulces, disfrutar de un brownie casero hecho con amor es un deleite de principio a fin. En mi caso, la historia tiene un pequeño giro: hace unos años me sacaron la vesícula, así que no siempre puedo entregarme sin restricciones a este tipo de placeres. Aun así, de vez en cuando, me permito una dosis medida de este pecado dulce.
Hace unos días me invitaron a participar de lo que en portugués se conoce como Harmonização de Brownies com Cerveja. No voy a negar que al principio tuve mis dudas sobre eso de maridar brownies con cerveza. Existen técnicas muy específicas para lograr una buena armonía entre comidas y bebidas, así que no sabía bien con qué me iba a encontrar.

Presentemos a los protagonistas del evento
El espacio elegido fue Maestro-Cervecero, un lugar donde todo gira en torno a la cerveza, ya sea nacional o importada. Las estanterías exhiben botellas de todo tipo y origen: Holanda, Bélgica, Alemania, regiones diversas de Brasil… Hay diferencias en el tipo de materia prima, en la graduación alcohólica, en los envases. Todo muy tentador.
El dulce de la noche fue obra de Eliane, quien produce artesanalmente los brownies de la marca “O Brownie” desde 2011. Yo ya los conocía y sabía lo deliciosos que eran, pero tenía curiosidad por descubrir cómo serían las combinaciones con cerveza.
Una sommelier del equipo nos hizo una presentación muy clara de los cuatro estilos de cerveza seleccionados, mientras Eliane contaba con detalle el sabor y la composición de cada uno de los brownies.
Así que… acá les paso el fixture…
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Backer 3 Lobos Exterminator
(Belo Horizonte, Brasil – 4% alc.)
🥂 con Brownie Capim Limão
(brownie blanco con brigadeiro de capim limão y lascas de almendras) -
Berliner Kindl Weisse
(Alemania – 3,5% alc.)
🥂 con Brownie do Bosque
(chocolate amargo y frutos del bosque: arándanos, frambuesa y mora) -
Backer Brown
(Belo Horizonte, Brasil – 4,8% alc.)
🥂 con Brownie Tradicional
(chocolate amargo con nueces y opcional de ganache de chocolate belga) -
Schornstein Imperial Stout
(Santa Catarina, Brasil – 8% alc.)
🥂 con Brownie do Combú
(chocolate del Amazonas, brigadeiro de cacao de la isla de Combú y castañas de Pará)

Cada combinación fue una explosión de sabores y texturas. En serio, no sabría por cuál empezar. Había algo muy especial entre cada bocado y su cerveza: una especie de complicidad preexistente, una pareja perfecta armada con precisión.
Antes de comenzar, nos entregaron unas planillas para anotar impresiones personales: color, aroma, sabor… lo que quisiéramos destacar de cada cerveza.
Fue una experiencia deliciosa, diferente y muy bien pensada. Ojalá pueda repetirla pronto.

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