El Atelier Urbano

Soy Luz y acá dejo crónicas personales, observaciones sociales y análisis desde el movimiento.

Hace unos meses, charlando con un amigo, le dije algo que hasta ese momento no había logrado poner en palabras o en realidad no había conseguido ordenar hasta que ese día salió, “me cuesta mucho encontrar mi propia versión en otros idiomas”. En inglés (y en mis nuevos intentos de francés), sobre todo.

Quizás pueda ser un tema de gramática, vocabulario o de práctica… quizás no. Pero cuando hablo en inglés, muchas veces siento que la que habla no soy del todo yo.

Hace unas horas vi un video de una persona que en un momento de su discurso en inglés pide permiso para hacer un cambio de idioma porque cuando habla desde el corazón, tiene que hacerlo en español. Lo dice casi como una disculpa, o como una aclaración necesaria antes de decir lo que realmente quiere decir.

Y ahí hice la conexión. Una podría pensar que la frase habla solo de nostalgia, de raíces, de la lengua materna como refugio. Pero para mí significó algo más puntual… hay entornos donde me alcanza con ser precisa, adecuada, clara. Un reporte, una reunión de trabajo, una explicación al pasar en la vía pública. Ahí el inglés me alcanza, y me alcanza bien, aunque muchas veces dude de mí misma. El problema aparece cuando lo que necesito decir no es preciso, sino verdadero… cuando necesito matices, ironía, calidez, vulnerabilidad… ahí es donde no me encuentro.

La persona que hablaba en el video se nota que se desenvuelve mucho mejor que yo en inglés, lo que me lleva a pensar que todo esto no se trata de un tema de nivel o de dominio técnico de la lengua. Esta persona elige el español para la parte que «sale del corazón».

Vale aclarar, que con el portugués no me pasa taaaanto lo mismo. Brasil fue el primer país al que me mudé después de vivir toda mi vida en Argentina, y probablemente tenga que ver con eso… fue la primera vez que tuve que pedir las cosas, hacer amigos, reírme, en un idioma que no fuera el español. Quizás por eso no siento la misma distancia, porque no lo aprendí para ser precisa, lo aprendí para ser y estar.

Momentáneamente, sigo teniendo esa distancia con mi versión en inglés (y seguramente la tendré si logro aprender francés), pero al menos sé que no es algo que sienta yo sola (gracias señor del video). 

Todavía no sé si una puede construirse una versión de sí misma en otro idioma, o si eso es algo que simplemente aparece o no aparece. Por ahora, me sigue gustando mucho la mía en español.

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